Describiéndonos
- 16 mar 2017
- 2 Min. de lectura
Estoy con eses chicos hace prácticamente dos años. Fueron dos años en convivencia que me traerá muchos recuerdos, sean ellos malos o buenos. En un año y cinco meses, tuvimos muchas experiencias juntos. No podemos decir que somos las personas más unidas del mundo, pero creo que con el pasar del tiempo, aprendemos a aprovechar lo que tenemos. Muchas discusiones, algunos momentos de risa y otros de gritos. Sin embargo, al final siempre estamos conviviendo normalmente. Todavía hay cinco meses hasta el final de nuestras vidas escolares. Aunque algunos de nosotros no estén satisfechos con la relación de nuestro salón, hemos aprendido que el respeto mutuo es el más importante. Si me hubieran preguntado hace dos años si yo pensaba que iba a ser amigo de todos los que me rodean hoy, probablemente diría que no. Sin embargo, actualmente soy amigo de todos, incluso con los que tienen diferentes opiniones y personalidades. Yo pensaba que mis últimos años escolares iban a ser perfectos, pero con el tiempo aprendí que eso no existe. En realidad, aprendemos a convivir con respeto y dedicación. Uno no puede ser amigo de otro sin al menos intentarlo. Los adultos nos dicen que en el futuro, extrañaremos la escuela secundaria. Aunque no somos los mejores amigos del mundo, en algún momento me voy a recordar de cómo fue esa experiencia. Me recordar que mis últimos dos años en la escuela no fueron perfectos, pero que me trajeron buenísimos recuerdos para toda la vida. Muchas gracias a los muchachos de Boston School que comparten esa experiencia conmigo, porque además de colegas de clase, creo que nos consideramos amigos. Amigos diferentes, amigos que se aman y se odian al mismo tiempo, pero amigos. Ustedes me tratan como alguien normal, y no solamente el muchacho brasileño que tiene un terrible acento (en verdad no, sé que me odian, gracias Andrea). Nos vemos en nuestra graduación!
Comentarios